lunes, 13 de junio de 2016

Sin fuerzas.


El tratamiento duraba siete días, pero hubo dos días creo que no me tomé los antibióticos, que eran asquerosos. Recuerdo que un día llegué de la universidad, me acosté un rato, porque estaba realmente muy cansada, y cuando tomé los medicamentos, no pasó ni un minuto y lo vomité todo. 
Así pasaron los días de esa semana, y como estaba tomando antibióticos, mi mamá me dijo que no me siguiera tomando los relajantes musculares que me había recetado el primer doctor, y además porque me quedaba dormida para ir a la universidad. Imagínense! todo el cansancio provocado por el lupus y esas pastillas! recuerdo que por esos días era como un oso invernando. Andaba como un zombie por todos lados, muy cansada, sin ánimos para nada. 
Ahora que veo hacia atrás, me puedo dar cuenta, que me cansaba muchísimo más haciendo las mismas cosas de siempre. 
A mi mente se viene aquel día en que llegando a la universidad, caminaba por la pasarela y me cansé mucho, realmente mucho, Iba caminando muy lento, y me dolían mucho las pantorrillas, y yo pensaba: ¿ cómo tan mal estado físico?. Llegué casi muerta al otro lado. 
Recuerdo que también me costaba un mundo hacer la cama, me faltaba el aire y no tenía fuerzas. Un día estaba sentada en mi cama, y quise coger algo del mueble que esta a un costado, para ello tenía que estirar mi brazo hacia atrás y listo. No pude, no tenía fuerzas...

domingo, 12 de junio de 2016

Todo por una carie? ...


Al terminar el examen una joven que había llegado, no sé cuando, me limpió el cuello con las toallas que tenía al rededor y luego llamó para que vinieran a buscarme.
Así que con mi mamá salimos de la sala y esperamos al lado del ascensor varios minutos, como no llegó nadie mi mamá me llevó. Al llegar abajo mi mamá devolvió la silla de ruedas y esperamos otro rato más para ver los exámenes.
Pasados unos minutos nos hicieron ingresar al box nuevamente, y el doctor nos señaló que los exámenes de sangre estaban buenos y que tenía un gangleo inflamado. Mientras hablaba comenzó a revisar mi boca, preguntándome si tenía alguna carie o estaba en tratamiento dental, porque una carie podría ser la causa de la inflamación.
La verdad sí tenía caries en ese momento y estaba tratándome una muela en la universidad, pero en la mandíbula superior, y abajo no tenía nada como para que me molestara, o causara inflamación. No me convenció su explicación, pero se supone que él sabia no?, digo era doctor, así que lo escuché. Ahora sé perfecto, que en realidad de enfermedades los doctores poco saben. Saben de exámenes, de causa y efecto, de teorías, y de lo que a todos les pasa, pero ya sabrán ustedes mejor que yo, que de lupus nada. Es cierto que es difícil y muy complejo de diagnosticar, que primero hay que descartar un sin fin de cosas antes de decir es lupus, y que yo aún estaba en una etapa en la que el lupus no era evidente ni aún daba verdaderas luces, pero en serio... una carie?... que tenía eso que ver con mis calambres?...no sé, un poco de sentido común, digo...
Me recetó un antibiótico y antiinflamatorios. Para mi sorpresa uno de los antibióticos era intravenoso, así, que como aún tenia la vía en mi brazo, me lo pusieron de inmediato.
Fue muy doloroso, me dolía desde el hombro hacía abajo, fue muy desagradable...

sábado, 11 de junio de 2016

El por qué no me gustan las eco!!


Ya estaba muy aburrida cuando escuché mi nombre y aparece una señora con una silla de ruedas, indicando que me se sentara en ella. Yo la miré pasmada y le dije que podía caminar perfectamente, sólo me dijo: siéntese. Ante eso. ok. Me senté, y ese fue mi primer acercamiento con la silla de ruedas, así que lo encontré hasta divertido, nunca habría imaginado en ese entonces que tiempo después nos volveríamos a encontrar.
La señora me llevó hacía donde me harían la ecotomografía. Pasamos por unos pasillos, subimos el ascensor y llegamos a una amplia sala, ordenó que me sentara en la camilla y esperara al doctor.
Pasados unos minutos llegó una mujer que me hizo algunas preguntas y se fue.
Cuando entró el médico, pidió que me acostara y puso papeles blancos al rededor de mi cuello, y comenzó a hacer el examen. A ratos se podía ver en la pantalla puntos verdes y rojos, así que mi mamá le preguntó al doctor si esos puntos rojos eran algo malo y el amablemente le explicó que no, que solo eran colores diferenciadores.
El médico dijo que tenía los gangleos inflamados, y la tiroides más grande, pero dentro de lo normal. La verdad eso me asustó mucho, pero él aclaró que no pasaba nada. El examen resultó bastante largo, incómodo y muy doloroso. Esto estaba recién comenzando...

viernes, 10 de junio de 2016

Directo a la vena...


Y ahí estaba. Cuando sentí (pues no veía nada), que había acabado la "extracción" de una ínfima, pero no menos importante parte de mi ser, comencé a levantarme, pero el tipo va y me dice: "no, pero si todavía falta el medicamento" (y yo ahí, sí, lo quise asesinar, no mentira, pero casi). Genial!, no sólo me habían sacado mi sangre, además iban a poner algo en ella?. Era horrible!, nunca me habían puesto nada por las venas, no con consciencia al menos, y a mi!, que me aterraban esas cosas.
Ahí si que me puse nerviosa, pero qué iba a hacer?, ya estaba ahí.
Así que el tipo me echó para atrás, para que volviese a recostarme y pum, puso esa cosa en mi brazo.
Estaba helado, pero por un momento, no fue taan terrible.
Luego el tipo se fue, y me quedé a solas con mi mamá, a no, mi mamá estaba afuera esperando, cuando se fue el tipo (ya, ya, el paramédico), volvió  a entrar.
Esperamos unos buenos minutos a que el medicamento acabase.
Mientras estábamos esperando, mi brazo comenzó a congelarse, y lo único que quería era que me sacaran esa cosa lo antes posible.
Por fin terminó, el paramédico volvió y retiró todo de mi brazo, excepto la vía. Yo lo miro, (no con mi mejor cara seguro) y me dice: por si a caso... por si a caso?, por si a caso de que?!!
Luego nos hicieron pasar a una sala de espera, había algunos sillones negros y otras personas.
Ahí estuvimos otras horas más.
Había una madre con su bebe, estaba tratando de recolectar sus orina, así que la pequeña tenía una bolsita pegada a su cuerpo, les miré varios minutos...


#IhaveLupus

jueves, 9 de junio de 2016

Extracción de sangre!


Nos hicieron pasar a un box, en el cual había una camilla gris. La verdad me resultó un tanto intimidante, una habitación de paredes blancas, fría, con esa camilla solitaria en el centro, en fin. Me senté y debimos esperar otro rato más para que llegara alguien a verme.
Llegó el médico, me hizo algunas preguntas y me examinó. Ordenó exámenes de sangre y una ecotomografía, y también me dio un antibiótico "para que la eco no duela tanto" dijo. OK.
El doctor se fue, y quedamos ahí con mi mamá esperando. Después entró un paramédico y me puso una vía endovenosa. (ahora sé lo que era!!, en serio!, en ese momento no tenía ni idea de que era eso, ni lo que me hacía, ni nada!!).
Antes, me había dicho que me acostara (y yo en mi mente: qué? por qué!), y me sacó sangre.
Siempre me ha gustado saber todo, más si se trata de mi sangre! así que estaba un poco, bastante incómoda, ahí acostada, con el foco de luz incandescente sobre mis ojos, casi dejándome ciega, sin poder ver cómo extraían mi sangre...

miércoles, 8 de junio de 2016

Mi primera vez... en urgencias


Después de esta primera e inusual consulta médica (muy inusual), fuimos a ver lo de los exámenes. Como ya les contaba los síntomas aumentaban y no podía seguir esperando, así que mi mamá me llevó al Sanatorio Alemán (a urgencias), y después de hablar con mi profesora de derecho de familia , porque tenía clases a esa hora, me fui. (La profe Pideritt, jamás la olvidaré, hasta el día de hoy me abraza y me pregunta como va mi salud).
Esperamos mucho, pero muuuucho rato para que me atendieran (yo que nunca iba al doctor y nunca a urgencias, pensaba ilusamente que la atención era expedita, sobretodo en una clínica privada). 
Todo era nuevo y extraño para mi, lo que ahora es absolutamente normal (lo de ir al doctor y todas esas cosas), pero en ese entonces no "cachaba" ni una. La última vez que había ido a médico fue muchos años atrás. 
Así que ahí estaba yo, en un mundo completamente nuevo, y mi mamá a mi lado, como siempre. No sé que habría hecho sin ella. (No crea que mi papá no estaba al pendiente, sólo que por su trabajo no podía estar en todas, pero mi papá, ambos, estuvieron y han estado conmigo en TODAS!, son lo más!).

martes, 7 de junio de 2016

Mi primer diagnóstico: ESTRÉS.


El médico nos explicó que podía ser una vena obstruida, pero para asegurarse mandó a hacer muchos (en serio muchos) exámenes de sangre, además de una ecotomografía. 
Con mi mamá fuimos a pedir hora para los exámenes, pero faltaban muchos días aún y las molestias aumentaban considerablemente. (apenas podía comer). 
Ah y me olvidaba, también había estado sintiendo muchos calambres en mis piernas y mano. Cuando conté eso al médico, lo atribuyó a mero estrés así que me recetó relajantes musculares. 
Para el cuello no me dio nada, pues debía esperar los resultados de los exámenes. 
Ya les dije que incluso se dio el lujo de analizar mi personalidad?. Aconsejando que me relajase más y que no me preocupara porque lo más seguro era que no fuera "NADA"...