sábado, 11 de junio de 2016

El por qué no me gustan las eco!!


Ya estaba muy aburrida cuando escuché mi nombre y aparece una señora con una silla de ruedas, indicando que me se sentara en ella. Yo la miré pasmada y le dije que podía caminar perfectamente, sólo me dijo: siéntese. Ante eso. ok. Me senté, y ese fue mi primer acercamiento con la silla de ruedas, así que lo encontré hasta divertido, nunca habría imaginado en ese entonces que tiempo después nos volveríamos a encontrar.
La señora me llevó hacía donde me harían la ecotomografía. Pasamos por unos pasillos, subimos el ascensor y llegamos a una amplia sala, ordenó que me sentara en la camilla y esperara al doctor.
Pasados unos minutos llegó una mujer que me hizo algunas preguntas y se fue.
Cuando entró el médico, pidió que me acostara y puso papeles blancos al rededor de mi cuello, y comenzó a hacer el examen. A ratos se podía ver en la pantalla puntos verdes y rojos, así que mi mamá le preguntó al doctor si esos puntos rojos eran algo malo y el amablemente le explicó que no, que solo eran colores diferenciadores.
El médico dijo que tenía los gangleos inflamados, y la tiroides más grande, pero dentro de lo normal. La verdad eso me asustó mucho, pero él aclaró que no pasaba nada. El examen resultó bastante largo, incómodo y muy doloroso. Esto estaba recién comenzando...

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