Después de esta primera e inusual consulta médica (muy inusual), fuimos a ver lo de los exámenes. Como ya les contaba los síntomas aumentaban y no podía seguir esperando, así que mi mamá me llevó al Sanatorio Alemán (a urgencias), y después de hablar con mi profesora de derecho de familia , porque tenía clases a esa hora, me fui. (La profe Pideritt, jamás la olvidaré, hasta el día de hoy me abraza y me pregunta como va mi salud).
Esperamos mucho, pero muuuucho rato para que me atendieran (yo que nunca iba al doctor y nunca a urgencias, pensaba ilusamente que la atención era expedita, sobretodo en una clínica privada).
Todo era nuevo y extraño para mi, lo que ahora es absolutamente normal (lo de ir al doctor y todas esas cosas), pero en ese entonces no "cachaba" ni una. La última vez que había ido a médico fue muchos años atrás.
Así que ahí estaba yo, en un mundo completamente nuevo, y mi mamá a mi lado, como siempre. No sé que habría hecho sin ella. (No crea que mi papá no estaba al pendiente, sólo que por su trabajo no podía estar en todas, pero mi papá, ambos, estuvieron y han estado conmigo en TODAS!, son lo más!).
No hay comentarios:
Publicar un comentario